
O más bien, por obsesión con la medicina: les presento a Matt, un extraño personaje tan fanático de la medicina y de los equipos médicos que decidió tatuarse casi todos los elementos que utilizan (o utilizaban) los médicos de cabecera.
Su pierna está cubierta por instrumental para examinar pacientes: tiene un estetoscopio en el muslo, un otoscopio en la pantorrilla, un martillo de reflejos, una radiografía de una pelvis cerca de la ingle, esfigmomanómetro, pinzas, una sierra para hueso, una máscara de oxígeno, guantes de látex, hilo quirúrgico, hoja de afeitar piel, taladro para trepanación del cráneo, una etiqueta de advertencia médica, y una jeringa; todos elementos que realmente posee tras dos años de coleccionar instrumentos para inspirarse.
Evidentemente, es una persona que adora toda la parafernalia médica, al punto en que ha decidido convertirse en un gabinete médico móvil. A continuación verán por qué lo digo:

